En una emotiva y significativa celebración litúrgica que invita a fortalecer la fe en el sur del país, la Diócesis de Ciudad Guayana celebró la admisión formal a las sagradas órdenes de los seminaristas Everson López y Francisco Hernández.
Con este rito jurídico y eclesial, ambos jóvenes dejan de ser aspirantes para convertirse oficialmente en candidatos al diaconado y posterior presbiterado.

La ceremonia estuvo presidida por el excelentísimo monseñor Mariano José Parra Sandoval, arzobispo emérito de Coro, quien enfatizó que este paso no representa un premio ni una banalidad, sino la respuesta generosa y madura de quienes se han sentido llamados por Dios “desde el vientre de su madre”.
Una de las particularidades que dota de gran fuerza testimonial a estas nuevas vocaciones es que ambos jóvenes ingresaron al seminario tras haber culminado sus carreras universitarias. Francisco Hernández (perteneciente a la parroquia Nuestra Señora de la Salud y graduado en comunicación social) junto a Everson López (de la parroquia San Francisco de Asís), demuestran que el llamado divino trasciende las profesiones seculares.
Ambos cursan sus estudios teológicos en el Seminario Mayor Jesús Buen Pastor de la Arquidiócesis de Ciudad Bolívar -epicentro de la formación sacerdotal en el oriente venezolano-. Tras superar con éxito la etapa del discipulado, los seminaristas ingresan ahora a la “Fase Configuradora”, quedando formalmente a las puertas de recibir los ministerios laicales del lectorado y acolitado.
“Dios nos llama siendo imperfectos, no somos dignos, pero Él nos da la gracia necesaria para responder con honestidad”, reflexionó monseñor Parra Sandoval durante la homilía, recordando que el discernimiento sacerdotal es un camino guiado por la providencia.

Un llamado urgente a la juventud: “No tengan miedo”
Al cierre de la liturgia, el arzobispo emérito envió un contundente mensaje a las familias de Guayana y, de manera muy especial, a los jóvenes de la región con inquietudes religiosas.
“No tengan miedo, estos dos jóvenes que hoy dijeron sí, de manera oficial a la Iglesia son profesionales. No importa el momento ni la edad; lo verdaderamente importante es que, cuando sintamos el llamado, le digamos al Señor que sí, con la certeza de que Él nos sostendrá y nos ayudará en nuestro ministerio”, concluyó el prelado, instando a las comunidades parroquiales a seguir cultivando y orando por el surgimiento de pastores santos y entregados al pueblo de Dios”, culminó.
Con información de Edwin Rosal Vásquez / Correo del Caroní


