El guayanés Jhonlenn Barreto celebra una buena temporada 2020-2021 con Czre Belediyesi, equipo de voleibol de primera liga masculina de Turquía.

Oriundo de San Félix, estado Bolívar, el atleta logró el ascenso para el club y el buen trabajo les permitió ganar el ascenso a la Superliga, al ganar el título de Primera División.
Es un buen balance el que ofrece el venezolano a Promo Actual, desde Turquía. Lograron pasar tras quedar en el tercer lugar a los playoff, realizados en Ankara y luchar para llegar a la punta de la tabla.
Se conoció que el club anhelaba el título desde hace siete años. En el equipo también destacó otro venezolano, su compañero Emerson Rodríguez.

Los torneos se realizaba con todas las medidas de bioseguridad, poco público y el monitoreo constante los jugadores con pruebas para detectar si estaban o no contagiados con el covid-19.
Destaca el compromiso de los jugadores, el trabajo con estrategia. Aportó en el liderazgo para alcanzar las victorias.

Superando obstáculos
El éxito llega tras una ruda temporada anterior en la que una lesión nubló momentáneamente su carrera.
“El año antepasado jugué en la liga italiana, me fue bastante bien. Lástima que en semifinales de playoff tuve una fractura de tobillo”, relata Barreto.
La lesión fue un golpe literal a varias ofertas. Tuvo seis meses de rehabilitación y perdió un contrato para irse a Polonia. Intentó ir a las pruebas previas pero no rindió al 100 %. También probó en España sin mayor avance. No fue convocado, por la lesión, al staff de criollos que irán a los Juegos Olímpicos 2021.

Con la cuarentena por la pandemia, pasó tres meses sin hacer nada y descansó. “Renací”, dice entre risas. “Ese descanso me sanó”, agrega.
Luego firmó el contrato con el club Cizre Belediyesi en el que se mantiene actualmente.
Ahora, estudia la renovación del contrato en Turquía y revisa otras propuestas.
Barreto ha acumulado amplia experiencia en Chipre (AEK Karava); Líbano (Zahra Club); Irán (Shahrdari Gonbd); Libia (Al Ahly Tripoli Sports Club) y Rumania (CSM Bucuresti).
Por Juan Manuel Carvajal [email protected]


