La comunidad dancística venezolana y latinoamericana lamenta el fallecimiento de la maestra, bailarina y coreógrafa Gudelia Castillo, una figura fundamental en el desarrollo de la danza en el país.
Gudelia Castillo fue una artista integral, cuya visión trascendió las fronteras de los géneros para fusionar la danza tradicional, el ballet clásico y la danza contemporánea en un lenguaje único y poderoso.
Nació en Caracas y dedicó su vida a la danza, convirtiéndose en una referencia ineludible cuando se habla de la danza contemporánea en Venezuela.
Formó parte del cuerpo de baile «Las Chicas de Renny», del programa del recordado animador número 1 de la televisión venezolana, Renny Ottolina que incluyó personalidades como Mery Cortez, Rosario Prieto, Marina Baura, Carmen Victoria Pérez, María Gracia Bianchi, Ingrid Bolaw (más tarde Ingrid Garbo), Gudelia Castillo, Liduvina Ramírez, las gemelas Jeanette y Zayda García y Elizabeth Flores Gil.
Su trabajo no solo se caracterizó por su innovación, sino por su profundo arraigo en la identidad cultural del país, creando piezas inspiradas en el joropo, el tambor y el merengue que elevaban nuestras raíces folclóricas a la categoría de arte escénico.
Su labor como docente fue tan importante como su creación coreográfica. Como maestra, fue una guía, una mentora y una inspiración para innumerables jóvenes que encontraron en ella la disciplina y la pasión necesarias para dedicarse a la danza.
Su compromiso con la formación de nuevos talentos y con la difusión de la danza fue incansable, contribuyendo de manera decisiva a enriquecer el patrimonio cultural de Venezuela.
Una fuente de inspiración para las nuevas generaciones de bailarines, como el caso de Romer Botini y su compañía. Al igual que la ya fallecida, profesora Inícita Aceituno, en innumerables ocasiones la trajeron a Maturín a impartir talleres de danza para los monaguenses.
Con información de La Verdad de Monagas


